El método cuenta con más de 300 ejercicios, con otras tantas variantes, que en su mayoría se realizan tumbados sobre una superficie especialmente acondicionada para evitar presiones sobre músculos y articulaciones. Uno de los principales objetivos del método es fortalecer el centro de gravedad del organismo, lo que Pilates denominaba 'powerhouse' (centro o casa de poder), que se encuentra en la zona abdominal y lumbar.
"Al fortalecer esta zona se puede proteger la columna, se mejora la estabilidad del cuerpo, se consigue un mayor control abdominal y se potencia la respiración al dinamizar el diafragma torácico". Por lo tanto, reforzando esta zona no sólo se obtiene una mejora física general y un mayor control sobre las extremidades y articulaciones, sino también la prevención de trastornos como la incontinencia urinaria.